Camino de La Chinipita

FICHA TÉCNICA:

Recorrido: Fontanales - El Perolero - Hoya de La Atalaya – Lomo Gusano – Lomo de La Majadilla – Lomo de Moya – Barranco del Pinar – Llano Alegre – Llano del Arco – La Chinipita – Los Tilos de Moya - Moya.

Desnivel: 723 m. (Fontanales 1002 m. - La Atalaya 1257 m. – Lomo Gusano 1100 m. – Bco. del Pinar 922 m. – Llano Alegre 875 m. – La Chinipita 768 m. – La Montañeta 743 m. – Bco. del Laurel 593 m. – Los Tilos de Moya 534 m.)

Tipos de firme: Asfalto, cemento y tierra.

ENP: Paisaje Protegido de Las Cumbres, Parque Rural de Doramas y Reserva Natural Especial de Los Tilos de Moya.

Precauciones: En carreteras circular por su izquierda.

Opciones de transporte: Es posible realizar en coche gran parte del recorrido. Paradas de guagua de Global en Fontanales y Moya.

 

mide3

 Ver perfil y ruta del senderoDescargar archivo KMZ para GOOGLE EARTHwikiloc
 
DESCRIPCIÓN GENERAL
 

En Fontanales tomamos la dirección del sendero SVM.01 de los volcanes recientes hasta enlazar con la carretera GC-70 en La Atalaya. nos dirigimos entre las calles del pueblo hacia la nave de la Cooperativa agrícola S.A.T. “Cumbres de Gran Canaria”, junto a la C/ Los Romeros para bordear el colegio por el lado del Barranco de La Horcajada y tomar el camino de El Valle, pasando bajo un pequeño puente, justo al lado de un pozo. Seguimos la pista por la que subimos unos 290 m., entre fincas de millo, papas y frutales, hasta llegar al área de descanso de El Perolero, donde nos desviamos a la derecha junto al pozo del Camino de El Valle. Desde aquí, dejando el Barranco de La Horcajada a nuestra izquierda, nos espera una subida de unos 959 metros por el Lomo de la Cruz ocupado por codesos, escobones, helechos y zarzas y pequeños bosquetes de eucaliptos y pinos, y por las laderas del Risco de La Atalaya, cono volcánico del Ciclo Post-Roque Nublo, donde el paisaje se transforma y deja paso a fincas agrícolas, castañeros, codesares, zarzales y pastizales.

Este camino discurre enteramente sobre rocas del tercer ciclo volcánico, a excepción de una pequeña franja en las laderas del barranco del Laurel, donde afloran coladas del Ciclo Roque Nublo, dejadas al descubierto por la erosión causada por el agua. Destacan el cono volcánico de la Atalaya, justo al principio de la ruta, situado en lo que hoy es la “Finca la Floresta” y la carretera de Lomo Gusano, así como las lomadas post Roque Nublo de La Majadilla, Moya, Llano Alegre y del Peñón, en las que circularemos, casi siempre, por su divisoria de aguas.

Esta es la zona más fría del municipio. La pluviosidad alcanza los 800 mm. al año, y se aprecia una humedad que provoca sensación de frío. Estamos en la zona de influencia del mar de nubes, entre los 1200 y los 600 m. de altitud, y por lo tanto del fenómeno conocido como lluvia horizontal.

Además, coincide con la franja altitudinal de localización de la Selva de Doramas, masa boscosa que fue desapareciendo a lo largo los siglos y a la que la agricultura dio la puntilla durante el siglo XIX. Hoy nos queda, en lo que a esta ruta se refiere, la RNE de Los Tilos de Moya y algunos pequeños bosquetes de monteverde residuales junto a matorrales y cultivos.

La intensa explotación del bosque y de los acuíferos se manifiesta en la abundancia de pozos, estanques, acequias y molinos de agua, así como en la roturación de la tierra, salpicada de propiedades agrícolas, unas en uso, y otras en abandono, lo que permite que una vegetación, primero de sustitución y degradada, y posteriormente, la aparición de elementos de la Laurisilva, vaya recuperando relícticamente y de forma aislada este tipo de flora.

Las vistas panorámicas nos muestra el paisaje típico de medianías del norte, con caseríos dispersos, arbolado introducido -castaños y eucaliptos, especialmente-, cultivos herbáceos y la reciente incorporación de las construcciones de segunda residencia.

 

ITINERARIO POR TRAMOS

 

Primer Tramo SVM.03 a: La Atalaya a Barranco del Pinar (aprox. 3305 metros / 80 minutos)

En La Atalaya, conexión con sendero SVM.01 (Volcanes recientes de Moya), tomamos a la derecha la carretera GC-70, por la que avanzamos unos 1840 m., en dirección al cruce que nos lleva a Juncalillo o Fontanales por la ladera de La Atalaya y Lomo Gusano. En este punto accedemos a la pista de tierra que nos lleva unos 766 m., por el Lomo de la Majadilla y por el Lomo de Moya, 673 m. en pista de cemento, hasta el cruce existente en las casas del Barranco del Pinar, junto a la antigua escuela unitaria.

 

Segundo Tramo SVM.03 b: Barranco del Pinar a La Montañeta (aprox. 2750 metros / 50 minutos)

Al llegar a Barranco del Pinar, cruzamos la carretera y continuamos todo recto, sin tomar desvíos, por la pista asfaltada que nos lleva siempre por la divisoria de aguas entre el barranco del Laurel, a nuestra derecha y el barranco de Gusano y posteriormente del Pinar, a nuestra izquierda. Avanzamos unos 2064 m., por la pista asfaltada del camino vecinal y en una bifurcación, ya por camino de tierra, giramos a la derecha y avanzamos unos 586 m., hasta llegar a la bajada del camino de La Chinipita, que encontramos a nuestra derecha, justo antes de una curva, apenas unos metros antes de finalizar la pista en La Montañeta, sobre el Lomo El Peñón.

 

Tercer Tramo SVM.03 c: La Montañeta a Los Tilos de Moya (aprox. 1536 metros / 35 minutos)

En La Montañeta se inicia el tramo de bajada por el Camino de la Chinipita, antiguo camino de herradura, que conserva algunos tramos empedrados bien conservados, que avanza zigzagueando entre la ladera y terrenos agrícolas. Finaliza junto a una vivienda, en la pista de cemento de acceso a la propiedad, junto a la carretera del Bco. del Laurel, a la que accedemos por un caminito que vemos a nuestra izquierda justo antes de la cadena que existe en el camino.

Desde aquí, sólo nos queda seguir por la carretera hasta llegar al enlace con el camino de La Laurisilva de la RNE de Los Tilos de Moya, conexión con sendero SVM.07, y continuar por el sendero de la Laurisilva, el Camino de San Fernando y el Paseo de Doramas, hasta llegar a Moya.

 

INFORMACIÓN ADICIONAL

 

El Barranco del Laurel.

Cerca del Barranco de Los Tilos de Moya y cerca de Santa María de Guía, se localiza el hermoso Barranco del Laurel. Pertenece al municipio de la Villa de Moya y se sitúa en las medianías de Gran Canaria. Concretamente, el barranco que discurre desde Fontanales hasta Moya, según el tramo, recibe varios nombres, el mismo cauce de Los Tilos, en su parte superior recibe el nombre de Barranco del Laurel, por la Fuente del Laurel.

El Barranco del Laurel se trata de un núcleo de población reducida en el que las antiguas casas se encuentran dispersadas en medio de una frondosa vegetación. Se trata de un hábitat rural tradicional caracterizado por sus humildes casas levantadas en mitad de zonas de cultivos. Las mismas fueron construidas principalmente con tejas árabes o francesas, con techos a dos aguas y con varias dependencias en su interior. Muchas de ellas, también tenían dependencias en su exterior, como por ejemplo el baño. Además, destacan las cocinas con sus hornos tradicionales de pan. La población de la zona se dedicaba en su mayoría a la explotación agrícola y ganadera, generalmente de auto-subsistencia. Destaca la tradición de elaborar quesos, arraigada hasta la actualidad, pues el Barranco del Laurel cuenta con una algunas de las 22 queserías que tiene el municipio de Moya en la actualidad. Por otra parte, cabe destacar que este paraje también tiene una ermita en advocación a la Inmaculada Auxiliadora, construida aproximadamente a mediados del siglo XX.

Acoge una espectacular vegetación, procedente de los restos de lo que antiguamente se conoció como la Selva de Doramas. Se trata de un valle húmedo, oscuro y profundo, que se encuentra protegido contra el viento, el sol, el calor y la desecación. Muchos de los árboles que alberga se hallan tan próximos entre sí, que uno tiene la impresión de que se protegen mutuamente. Además, estos árboles se encuentran estrechamente rodeados de cañaverales, zarzas, juncos, arbustos de bayas, musgos y helechos, lo que hace de este lugar un paisaje exuberante.

Así pues, cabe señalar que al final del Barranco del Laurel se puede encontrar la Reserva Natural Especial de Los Tilos de Moya. Se trata del último reducto del bosque de laurisilva existente en el norte de Gran Canaria. Hoy en día tan sólo queda una superficie de 91,5 hectáreas, con respecto a la gran extensión que ocupó la denominada Selva de Doramas (desde el Valle de Agaete, hasta el barranco de San Miguel en Telde).

 

El Turismo rural en Moya: Las Casas existentes.

El turismo rural es aquella actividad que, como su propio nombre indica, se desarrolla en el medio rural y áreas naturales, compatibles con el desarrollo sostenible. Esto implica un aprovechamiento óptimo de los recursos, la integración de la población local, preservación y mejora del entorno.

Este tipo de turismo se originó debido a la emigración masiva del campo a la ciudad de aquellas zonas eminentemente agrícolas y ganaderas, como una alternativa económica debido a la necesidad de la población rural de buscarse la vida y también porque se vieron influenciados por las pérdidas que estaban sufriendo en sus formas tradicionales de ganarse la vida (principalmente, agricultura y ganadería). Para evitar el abandono masivo de las zonas rurales, se crearon una serie de iniciativas, con el fin de rehabilitar los inmuebles rurales y así contribuir a la conservación del patrimonio cultural y arquitectónico. De este modo, se promocionaría un turismo más sostenible y de calidad como oferta complementaria al tradicional y consolidado turismo de sol y playa.

El turismo rural comenzó hace relativamente poco tiempo en Moya (mediados de la década de los noventa). No obstante, ha experimentado un gran crecimiento en los últimos años como consecuencia de varios aspectos. Uno de ellos es la necesidad que tiene la población de las grandes ciudades que necesitan alejarse del estrés del día a día y por ello, optan por relajarse sumergidos en la tranquilidad de la naturaleza, alejados de ruidos, tráfico y contaminación.

Con respecto al municipio de Moya, cuenta con una amplia oferta de alojamientos rurales de arquitectura tradicional situados en parajes inverosímiles. Con el paso del tiempo, han sido rehabilitados y en la actualidad cuentan con todo el equipamiento necesario para garantizar unas vacaciones llenas de comodidad y tranquilidad. A ello, hay que sumarle una gran oferta de ocio complementaria, donde el turista puede visitar los talleres de artesanía, las prestigiosas queserías de la zona alta del municipio, hacer senderismo por las numerosas rutas y caminos reales que ofrece el municipio. Además, cabe señalar la exquisita gastronomía que presenta la Villa de Moya, que se puede disfrutar en alguno de los variados restaurantes y bares de la zona.

En la actualidad, en el municipio moyense existe un total de 19 alojamientos turísticos (principalmente casas rurales, aunque también hay alguna denominada vivienda turística que se creó anterior a la legislación vigente que regula los alojamientos rurales). Además, hace unos pocos años se inauguró la Poshada Rural el Búho Crea y por otro lado, se encuentran las 5 Cabañas Valle Verde. Asimismo, cabe señalar que en hoy día hay algunas casas rurales que están en trámite de apertura en la Villa de Moya. Estos alojamientos se encuentran distribuidos por toda la geografía del municipio, desde las medianías hasta la cumbre. En la mayoría de los casos, se trata de viviendas antiguas, de gran interés etnográfico, que han sido cuidadosamente restauradas.

 

LISTADO DE ALOJAMIENTOS RURALES EN LA VILLA DE MOYA

-Casa Rural El Roble (Barranco del Pinar).

-Casa Rural Panchita y Casa del Millo (Fontanales).

-Casa Rural El Drago (El Moreto, Moya).

-Casa Rural El Mirador de Doramas (Barranco del Pinar).

-Casa Rural Castañar de Doramas (Barranco del Pinar).

-Casa Rural El Majano (Corvo).

-Casa Rural Montaña Doramas (Camino de Doramas, Moya).

-Casa Rural Casa Doramas (Barranco del Pinar).

-Casa Rural El Laurel (Barranco del Laurel).

-Casa Rural La Burbuja de la Jurada (Camino de La Esperanza, La Jurada).

-Casa Rural Moreno (Moya).

-Casa Rural Nanita A-B-C (Fontanales).

-Casa Rural Fontanales Pelibuey (Lomo Rivero, Barranco del Laurel).

-Casa Rural Natura Canaria (Barranco del Pinar).

-Casa Rural La Trastienda (Barranco del Laurel).

-Casa Rural Casa del Pastor (Barranco del Laurel).

-Cabañas Valle Verde (Fontanales).

-Poshada Rural el Búho Crea (Fontanales).

 

El Laurel (tipos de laurel y sus propiedades).

El laurel (laurus nobilis) se trata de un arbusto o árbol perenne de hasta 15 m. de alto, perteneciente a la familia de las lauráceas y que tiene su origen en la zona mediterránea. Por su parte, el Laurus novocanariensis es también un laurel, pero éste es nativo de los bosques de laurisilva de las Islas Canarias, Madeira, Marruecos, noroeste de África y Macaronesia. Curiosamente, cabe mencionar que hasta el año 2004 se consideraba que era la misma especie que Laurus azorica, que se encuentra en peligro de extinción.

Se trata de una especie endémica que crece en Madeira y Canarias, típica de los bosques de laurisilva al igual que lo es el Barbusano y el Til. Con respecto a sus principales características, cabe señalar que es un árbol perennifolio de hasta 20 m. de altura, con hojas lanceoladas, que tienen glándulas pequeñas en las axilas del raquis y de los nervios laterales. Sus frutos tienen forma ovalada, entre 1 y 1,5 cm., y presentan un color negro al madurar. Se trata de un árbol muy ramificado, de copa bastante densa, con tronco y ramas de verde a gris y sus brotes son de color castaño. Sus hojas pecioladas llegan a medir entre 5 a 17 cm. En los troncos es común encontrar las cecidias, resultantes de la acción de un hongo (Laurobasidium laurii), también denominado Madre de loro. Curiosamente, se trata de una especie dioica, que quiere decir que hay laureles femeninos, cuyas hojas son las que llevan fruto, como una aceituna (verde a negra al madurar) y también hay ejemplares masculinos, cuyas flores se caracterizan por tener muchos estambres pero no producen frutos. Al ser una especie dioica para que la semilla quede fertilizada, es necesario que ambos ejemplares (masculinos y femeninos) se localicen en una misma población. Normalmente florecen de noviembre a abril.

El loro o laurel canario da nombre al “bosque de laureles” o Laurisilva, y está conformada esencialmente por loros y laureles. De estas bayas de loro se extrae un aceite craso, verdoso, del que se hacen velas en la isla de La Palma. Esas bayas también tienen uso en tintes. Las hojas secas tienen un aroma exquisito que ayuda a condimentar las comidas. También, el laurel se usa como leña para los hogares.

Con respecto a sus propiedades, cabe señalar que nuestros antecedentes canarios, empleaban el laurel por sus usos terapéuticos como: estimulante del apetito, digestivo, para combatir flatulencias y dolores cólicos intestinales, para la bronquitis, asma, para favorecer la menstruación (como usos orales). Con respecto a sus usos externos, destacan sus propiedades contra las inflamaciones de la boca, faringitis, sinusitis (en forma de enguajes, gárgaras e inhalaciones de vapor). Por su parte, el aceite obtenido del fruto se ha utilizado en el archipiélago para masajes pectorales (para reducir la tos catarral) y en los músculos o articulaciones (para dolores reumáticos o torceduras). Igualmente, también tiene propiedades para acabar con los piojos. Sin embargo, cabe decir que los ensayos farmacológicos o clínicos no pueden justificar la mayoría de sus usos tradicionales, a excepción de su acción diurética. Por su parte, el aceite esencial tiene efectos estomacales y expectorantes; también tiene propiedades sedantes y favorecedoras del sueño, por lo que es útil para el sistema nervioso.